Esta pregunta, formulada con alevosía, ha protagonizado hechos bochornosos en nuestro país, más veces de las que somos realmente conscientes, y conjuga características de nuestra sociedad que forman una mezcla muy explosiva: valores equivocados, una idea distorsionada de lo que significa el éxito y la incapacidad de manejar los estados emocionales. Por supuesto, hay salida.

Cuando una persona piensa que