El éxito se ha convertido en un factor de vacío y frustración cuando debería ser todo lo contrario. Nos lo han pintado como sinónimo de dinero, posesiones, imagen, fama, poder y estilos de vida predefinidos. Nos han vendido una visión externa de lo que significa, por lo cual lo buscamos afuera. Allí no está. He allí lo frustrante.

El éxito